El Molino Harinero de Ojós tiene su origen en la Edad Media (Siglo X), y funciono hasta principios del siglo XX, lo que nos permite atribuirle un periodo de actividad de alrededor de mil años, aunque obviamente jalonado por continuos altibajos y transformaciones.

 

A primeros del Siglo XX llego a funcionar como Molino Harinero, Fabrica de Luz con su turbina eléctrica y Bomba de elevación de agua para el riego. Actualmente se utiliza como motor de riego.

Aunque era ya conocido en el ámbito mediterráneo desde al menos el siglo I a.C., la verdadera implantación y difusión del molino hidráulico harinero se produjo en la Edad Media. La primera cita documental conocida de la existencia de ingenios de este tipo en la Península Ibérica data del año 800, y se halla incluida en el acta de fundación del Monasterio de San Emeterio y San Celedonio de Taranco, situado en el valle del río Mena, en la comarca de las Merindades de Burgos.

Según revelan las fuentes escritas de la época, los molinos hidráulicos eran ya muy frecuentes en todo el territorio peninsular en el siglo X, y a partir del siglo XI se multiplican las referencias documentales a este tipo de ingenios, marcando el inicio de lo que Marc Bloch (1935) denominó la edad de oro de los molinos hidráulicos.

El molino hidráulico harinero de Ojós se trataría de un molino de rodezno, que es el más simple desde el punto de vista tecnológico, y también el más antiguo. En él, la rueda motriz de paletas se halla dispuesta en posición horizontal, y transmite su movimiento rotatorio directamente a la muela volandera por medio de un eje vertical fijado a ésta por medio de una lavija. En este caso, el número de revoluciones de la rueda motriz es igual al de la muela. Se trata de un tipo de molino con bajos costes de construcción y mantenimiento, que puede trabajar con poco agua (Con embalse de La Canal, Lavadero), pero que necesita de corrientes veloces (El agua tiene un desnivel de más de dos metros).

JJ Banegas